UN DIA TENIA QUE PASAR
Desde un recóndito rincón de Escobar, un grupo de seres humanos se reúne
para conmemorar un lunes más, pero nunca menos. Algo importante en este grupo
de vertebrados que se reúne con el objetivo de patear una pelota hasta que
entre en alguno de los arcos, sobre todo lo que ocurre posteriormente del gasto
energético, agasajándose con un plato de abúndate comida que realiza el
ejemplar lesionado.
Algunos de los asistentes sostienen que no tienen ninguna palmera el
predio, pero se ve que nunca miro para arriba, es un hombre de mirada al piso.
Quizás esta vez lo vea porque se fue con la frente en alto.
¿Qué decir del futbol? Un lunes frio con algunos desajustes en los armados
de los equipos, se tiraron 2 alineaciones distintas, pero la que quedó plasmada
en el campo fueron estas:
A simple vista y con algo de criterio se puede saber que alguna diferencia
tenemos entre los equipos. Los Negros con buena defensa y buen ataque. Y lo
Blancos esperando por el sacrificio y algún destello. Aunque los Blancos
comenzaron ganando y pudieron marcar diferencia, algo que no se esperaba, pero
que si se estableció en el marcador. Algunos de los Negros dirán que
levantaron, pero la realidad es que se lesiono Fernando, y ahí cambio todo, con
una pierna menos comenzó el desgaste y el desorden. Algo que supieron
aprovechar los Negros, o quizás haya sido la bola de fuego que cruzo el cielo o
porque dejaron de ver a la pelota como tal. Pero después de todo esto el
partido ya fue dominado por los Negro y los Blancos solo pudieron mantener el
partido en juego, pero con dificultad. Y con este resultado podemos asegurar que
Santiago volverá a tener suerte en otras áreas, ya que en lo que respecta al
futbol se termino su racha, para el placer de algunos detractores que solo disfrutan
del bien propio y el mal ajeno.
El GORDITO DE
LA FECHA: el premio podrá
haber sido otorgado, pero desde este rincón desconocemos a quien fue entregado,
y le le podrá haber llevado cualquiera, pero sin duda y de forma indiscutible
se lo voy a otorgar a Emiliano, por haber mantenido en partido a aquellos
jugadores de moral volátil, pero con buen pie en partido para revertir la situación.
En cuanto al INODORO:
hoy mal que le pese, y sabiendo que no le gusta este premio, se lo vamos a dar
al Gallego. Por haberle pegado mas con la suela del botín que con el
pie.
FIN*
Por PETER BERGER
*Firma robada a
un ladrón tiene 100 años de perdón.
PADEL: ganando espacio a codazos.
El torneo de pádel arrancó como cualquier otro… pero terminó siendo una obra de teatro del absurdo deportivo.
Desde el primer partido quedó claro que había dos categorías: por un lado, el circuito profesional encabezado por Maxi y Santi; por el otro, un grupo de personas intentando recordar cómo se agarraba una raqueta.
Maxi y Santi fueron, sin discusión, las grandes figuras. Sólidos, elegantes, con puntos que parecían sacados de un compilado. Se movían con tal precisión que daba la sensación de que jugaban en cámara lenta… mientras el resto estaba en modo supervivencia.
Del otro lado de la red, el espectáculo era distinto. Jugadores arrastrándose por la cancha, más cerca del pádel playa que del pádel competitivo. Hubo más caídas que winners, más pedidos de agua que puntos ganados y al menos tres personas que confundieron la red con un lugar de descanso y alguno termino acodado en la barra.
FERNANDO PICHILA



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